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Atención temprana - 3 años

La importancia de la Atención Temprana.

        Son ya muchas las personas que en numerosas ocasiones se preguntan cuál es el momento ideal para llevar a sus hijos al psicólogo infantil o pedagogo con el objeto de detectar, evaluar y tratar algún déficit, ya sea cognitivo, de personalidad, de desarrollo….

        Por ello, el equipo Arete se hace eco de ello, de manera que ponemos a disposición toda nuestra experiencia, recursos y conocimientos para ofrecerte la posibilidad de poder disipar cualquier duda través de nuestra 1ª consulta gratuita.

       También te damos la posibilidad de que a través de nuestra página web puedas conocer las demandas más frecuentes que os van surgiendo tanto a nivel psicológico como pedagógico y académico, además, ponemos también a vuestra disposición nuestra página para que podáis escribirnos y así solventar cualquier duda que surja a nivel particular.

      Pero,

¿Qué entendemos por Atención Temprana?

       Cuando hablamos de educación temprana hacemos referencia a una serie de intervenciones dirigidas a la población infantil, es decir, a niño/as entre los 0 y los 6 años.

¿Cuál es el objetivo?

        El principal objetivo de la Atención  Temprana es detectar en los niños trastornos en su desarrollo o con riesgo de padecerlos y, dar  así, respuesta lo más rápido posible a las necesidades transitorias o permanentes que pueden presentar. Para que puedan potenciar su capacidad de desarrollo y bienestar, posibilitando de la forma más completa su integración en el medio familiar, escolar y social, así como su autonomía personal. Todo ello, siguiendo un modelo un modelo bio-psico-social y desde la vertiente preventiva y asistencial.

¿Por qué se caracteriza?

        El desarrollo infantil en los primeros años se caracteriza por la progresiva adquisición de funciones tan importantes como el control  postural,  la autonomía de desplazamiento, la comunicación, el lenguaje verbal, y la interacción social, capacidades que son relevantes e imprescindibles, para después poder adaptarse de forma positiva al medio en el que estamos inmersos; De ahí, la importancia que nosotros damos a la prevención, elaborando programas enfocados a la estimulación del niñ@, para fomentar un buen desarrollo de todas sus capacidades.

Dichos programas son llevados a cabo por nuestros especialistas, como por ejemplo:

 

Psicomotricidad

  • En este área de la psicomotricidad trabajamos la lateralidad, el equilibrio, la estructuración espacial, y sobretodo la psicomotricidad fina y gruesa del niño/a. Contamos con un aula de Psicomotricidad con diverso material, donde realizar los diferentes ejercicios de estimulación y trabajo con los niñ@s.
  • Motricidad: Está referida al control que el niño es capaz de ejercer sobre su propio cuerpo, esta se divide en  gruesa y fina.
  • Psicomotricidad fina: Ejercicios que el niño realiza básicamente con sus manos, a través de coordinaciones óculo-manuales, este tipo de psicomotricidad ayuda a detectar algunas carencias y condiciones físicas, como por ejemplo la debilidad en los dedos, la cual trabajamos en diferentes sesiones. Las dificultades en la motricidad fina o un lento desarrollo de ella, puede desembocar en una mala caligrafía, por ello intervenimos y trabajamos este área desde nuestro gabinete.
  • Psicomotricidad gruesa: Actividades que se llevan a cabo con la totalidad del cuerpo, siendo necesaria la intervención de la coordinación, de los desplazamientos, del equilibrio y del movimiento de las extremidades. Por ello si se tiene dificultad en algunos de estos aspectos, se trabaja de forma individual y conjunta.

 

Centro Colaborador con la Universidad Complutense de Madrid. Facultad de Educación.